jueves, 11 de noviembre de 2010

El rock argentino contra Alejandro De Michele (alguien tenía que decirlo)



Me encuentro en la red un sitio curioso: en él se rescata de modo parcial –escaneo mediante- la vieja revista Expreso Imaginario. Para los que ni han sentido hablar de ella, es una de las dos revistas más importantes –en cuanto a ventas, junto a Pelo- de los años fundacionales del rock argentino. Una reliquia.

Una por una descargo las revistas, entusiasmado. Tengo, por unos minutos, la ilusión de que voy a encontrar fotos e información sobre mi banda preferida: Pastoral. El dúo de Alejandro De Michele y Miguel Ángel Erausquin sacó durante el período abarcado por Expreso Imaginario, cuatro discos (mi favorito Humanos, Atrapados en el Cielo, De Michele – Erausquin y el inolvidable Generación). Cómo me encanta Pastoral: esas guitarras celestiales, esos juegos de voces que te calan hasta los huesos. Sí, cuando escucho "Me desprendo de tu vientre" me convenzo durante diez minutos de que Dios se llevó a Alejandro De Michele al cielo porque quería escucharlo cara a cara, satisfecho de haber creado a un ser tan genial.

Gran expectativa, paso las páginas digitales una por una. Encuentro notas sobre jazz rock –muchas-, música brasileña, notas sobre ecología. Está bien, no me interesa el jazz rock y la ecología es importante, pero dónde están los pastores. Notas a Spinetta, a Nebbia, a Charly. Más notas a Spinetta, hasta para anunciar lo trivial. Más Spinetta, amigo de la casa, que ya no es Spinetta sino simplemente “Luis”. Luis esto, Luis aquello. Bien por Spinetta, pero dónde anda Pastoral. Pienso: “Llenaron el Luna a comienzos de 1977. Tiene que estar, tranquilizate que de eso se enteró todo el mundo. Seguramente han reseñado el recital, busquemos bien”.

Encuentro la crónica del recital. Fea foto de Alejandro, tomada desde abajo. Primer pensamiento: “El tipo que la sacó estuvo en primera fila para ver a estos monstruos y la mejor toma que fue capaz de poner fue esta”. Leo la crónica, que critica la “repetición de esquemas” del dúo. Acepto la crítica, pero no la comparto; sigo leyendo y encuentro que el escriba de turno menciona la canción “Operación Natural”. No, se llama “Opresión Natural”. Le han pifiado, pero no importa. La nota es admonitoria, flojita. Da la impresión de que el tipo no entendió absolutamente nada de lo que hizo Pastoral arriba del escenario.

Busco otra revista, encuentro la crónica de un festival donde participaron varios grupos de rock. Pastoral también, claro. Leo: “Algunas niñas antivoluntariosas y anticerebrales jadearon un poco sus pechitos de pollo. Por supuesto, esto es estúpido, cretino e insulso... sin embargo, ahí estaban: una sucesión de niñas pálidas, gorditas, pegajosas, que desfilan, a pesar de todo, hacia la victoria. Algunas se hecharon el cabello para atrás y dijeron: ‘¡Oh Dios mío! ¡¡Los Pastorales compusieron un tema nuevo!! ¿No es esto increíble?’ ‘Ahora habrá un poco más de dinero para adquirir otro saquito de aquel relamido terciopelo negro’, pensé.” Busco entonces al autor de esa crítica, que evidentemente se cree inteligente, ácido, cool, y varias cosas más que andarán por su cabecita. Quiero saber también quién es el mentecato cerebro de mosquito capaz de criticar a otro por vestirse como se le antoja.

Encuentro que a este comentario, que chorrea mala leche, lo firma Roberto Pettinato. Nunca fui demasiado adepto a este viejo, pero tampoco le había prestado demasiada atención. Conozco gente que lo sigue, y otros que lo consideran un pelotudo mediático. Lo mío era algo así como ni fu ni fa. Nada. O sí: me parecía bastante pavo eso de citar lo que dijo alguien para luego rematarlo con una frasecita irónica o un “chan”. Y me daba vergüenza ajena el flaco cuyas fotos ponían para ilustrar los resúmenes de noticias.

Supongo que es una quijotada reaccionar mal por una nota escrita hace más de treinta años, cuando Pettinato era un pendejo pedante cuyo único interés era convertirse en el centro de atención. Sí, después vino Sumo (que fue una gran banda, no necesariamente gracias a su saxo). Y Sofovich, y los bodrios televisivos a los que varios de mis amigos –sobre todo en Baires- se han vuelto adictos. Y las tapas de la Revista Gente. Corrió mucha agua bajo el puente, ojalá que haya aprendido a no basurear estúpidamente al que piensa distinto. Al menos él tuvo la suerte, que Alejandro De Michele no tuvo, de seguir vivo. Él puede defenderse de las críticas a cada segundo. Alejandro ya no puede.

Dejando de lado a Pettinato –que me parece, a pesar de su estatura mediática, un personaje menor y casi irrelevante- quiero decir lo que pienso sobre Expreso Imaginario. ¿Es una herejía criticarla? No creo que sea una herejía criticar absolutamente nada. No me jode en lo absoluto que la revista haya sido parcial y, para mi gusto, anacrónica –creo que estaba dirigida al estereotipo hippie de la década del sesenta- y hasta agobiante con el jazz rock. Tolero que un tal Basabru se largue a ventilar su tilinguería y esnobismo contra “Going for the One” de Yes. Allá él, pienso. Mi corazoncito metalero se banca incluso el desdén hacia el género –aunque a Zeppelin lo perdonaban seguido- y las críticas al disco de Aeroblus. Puedo entender que no les guste “On Stage” de Rainbow (será que a mí me gusta todo lo que hizo Ronnie James Dio en su hermosa vida). En fin, me aguanto varias opiniones que no comparto para nada.

Pero con Pastoral no me pasa lo mismo. Menos todavía cuando la revista que se larga a reventar a mi banda favorita –Maiden viene después- es, supuestamente, un medio destinado a abrir cabezas y a fomentar una “buena onda” y una tolerancia que no ofrece. Me imagino a un hippie ofreciéndome una florcita, pero amenazándome con romperme la cabeza de un garrotazo si no se la acepto.

Me pongo a pensar qué clase de gente es la que hoy nos cuenta la historia del rock argentino. Qué héroes nos venden, qué película nos arman y cuál es el precio de no gustar de sus actores. Veo a tipos grandes, canosos y con vocecita aflautada que me hablan de Tanguito, Litto, Javier, Luis Alberto, Edelmiro, etcétera. Me cuentan la historia de sus amigos. Y está bien, los amigos están para eso, supongo.

Pero ¿por qué al que es diferente, al que no es de tu palo, le pegás de esa manera? ¿Tengo la culpa de que no me gusten Los Gatos, Color Humano o Spinetta Jade? ¿Soy un troglodita porque prefiero a Riff y a Black Sabbath? Qué estupidez. Me pregunto qué problema hay si me encantan esos estupendos discos Capitol que grabó Frank Sinatra, otra víctima –aunque ni se enteró- de los muchachos de Expreso Imaginario.

Ahora vayamos directamente a Pastoral. ¿Qué les jode tanto de este grupo? Leo críticas hacia la ropa, siempre elegante, del gran Alejandro. Pienso: “¿Cómo es eso, muchachos? ¿No eran ustedes los que se ofendían cuando algún señor de traje y corbata los criticaba por el pelo largo o sucio?”. Y empiezo a pensar que a fin de cuentas todo es más o menos lo mismo, y que con pelo largo o engominado, la consigna seguía siendo imponer de prepo lo que uno pensaba. Que un bando fuera superior al otro en fuerza –y en hijoputez, violencia y número- no es importante para el análisis. Lo que importa es que parecía que lo importante era imponer ideas, discutiendo o a los bastonazos. Trazar un perfil ético de un músico para evaluar si se gusta de su música o se la denuesta como la peor mierda que se haya cagado sobre la tierra.

No, gracias.

Hasta ahora no había leído demasiado a Expreso Imaginario, y sin dudas es valioso el esfuerzo de rescatar todos y cada uno de los números de la revista. No porque esté de acuerdo con lo que dicen, sino porque son parte de nuestra historia. Pero los héroes no existen, y la línea que baja de sus páginas amarillentas tampoco es masticable.

Pobre Alejandro, pobre Miguel y pobres los pibes que tenían la desgracia de escucharlos a ellos, a Queen, a Sinatra, a Black Sabbath. Dios se apiade de cualquier pibe, si no le gustan ni Almendra ni Los Gatos y prefiere, como yo, a Pastoral o a Ronnie James Dio.

Irónicamente, nunca escuché a Alejandro De Michele tirarle mierda a alguien. Cuando tenía que hablar, sus palabras eran pensadas e inteligentes. Pero usualmente eran pocas, incluso sobre el escenario. Su música era la que hablaba.

Ya dije que Pastoral es mi banda preferida, en mi corazón no hay nadie como ellos. Pero no por eso voy a obligar a mi viejo a escucharlos (allá él con Nicola Di Bari, aunque los dos disfrutemos a Sinatra). No le voy a pegar ni a La Renga, ni a Los Piojos, ni a nadie. No quiero que se muera ni que se calle nadie. Tampoco tengo por qué bancarme que venga un viejo (o pendejo) "cool" a burlarse de Alejandro De Michele o a tomar para la joda a una banda del carajo como ha sido Pastoral. Había que tener un buen par de huevos para ser, en los setenta, diferente a todo.

Sigo pensando qué es lo que hay que agradecerles a Grinberg, Lernoud y toda esa gente. Cuánto más hay, amén de la importancia histórica (que no es poco) en las páginas de Expreso Imaginario. Pero quisiera que alguien me contara la otra historia, la de los músicos que no fueron amigos de ese tronco célebre del rock argentino.

También quisiera que los que dicen saber de Letras me dejen leer a Barón Biza en paz, y los que dicen saber de Música me dejen escuchar tranquilo a Pastoral.

¿Expreso Imaginario? Me encanta que restauren todos los vagones, pero ni loco me subo a un tren donde me van a exigir que sea lo que no soy, bajo apercibimiento de molerme a palos. Prefiero caminar por mi cuenta, aunque esté solo y siga lloviendo. Un hombre es mucho, si es de verdad.


FEDERICO ALEJANDRO MINOLFI

15 comentarios:

Maximiliano Depiante dijo...

muy bueno fede, siempre firme con sus convicciones! me encanto el post!
me lo llevo enterito a mi face!

Anónimo dijo...

Me encanta que le den importancia a un músico como Alejandro en internet, Soy fan de Pastoral y tengo 15 años. No tengo mucho conocimiento sobre esta revista, pero evidentemente si se expresaban de esa manera no eran ni lúcidos, ni tolerantes.

Saludos.

Jose dijo...

Interesante punto de vista. Solo como dato, Nebbia produjo el primer lp.Expreso simplemente es una vidriera del negocio en esa epoca, que se autolegitimo al poner en la tapa una vez a Yupanqui.saludos

AMIGOS DE BARON BIZA dijo...

A Maxi: gracias por el aguante, como siempre. Este fan de Pastoral tiene pocas pulgas, vea.

A Anónimo: otro fan más, parece que Pastoral NO está tan mal después de todo, no? (jeje...)

A José: coincido en lo que decís, corrijo una sola cosa... Nebbia produjo el segundo disco de los pastores. Gracias por postear y esperamos verte seguido por acá.

SuperNelson dijo...

Hola descubri a Pastoral hace poco y me ecanto.
lamento mucho la version cumbia de En el Hospicio , pero bueno hay que tolerar para poder vivir no ?
muy buena tu nota
un abrazo

AMIGOS DE BARON BIZA dijo...

Hola SuperNelson, gracias por escribir. La versión cumbiera de "En el Hospicio" a mí me pareció de terror, aunque me consuelo pensando que el que la hizo no la hubiera grabado si no fuera una canción vigente y ya clásica.

Y respecto a la tolerancia, el planteo es: ¿por qué no se bancaban a Pastoral? ¿qué les jodía tanto a estos tipos, como para ensañarse así con la banda?

Maxi dijo...

Es lo que piensa mucha gente en los foros, o en los grupos de facebook que hay ahora... Muy buena la noto realmente, cuanta injusticia..

AMIGOS DE BARON BIZA dijo...

Jeje... y bueno, son cosas que me vienen a la mente cuando un personaje como Litto Nebbia dice que su disco con Los Gatos Salvajes (el que trae ese aborto audicida llamado "Chica del paraguas") es uno de los 10 mejores discos del rock nacional.

A la historia de nuestro rock la cuentan -insisto- los mismos pelotudos de siempre. Los que escribían la crónica oficial hace 30 años. Saquemos conclusiones...

Anónimo dijo...

huyyy expreso..jajaj. La critica que hicieron de Atrapados en el cielo no tiene desperdicio. Si quieren ver q significa la mala leche..leanla. Pero mira, yo creo que gracias a las criticas evidentemente dirigidas, pergeniadas y abrumadoramente desmedidas de expreso, entre otros, tambien Pastoral fue lo que fue y es lo que es hoy (es un principio de fisica elemental..accion-reaccion). Recuerdo a un flaco cordobes pidiendo a gritos, en cartas de lectores de canta rock, que publicaran un numero especial de Pastoral. Lo hicieron...pero le dieron (ingenuamente??) a Nebbia un cuarto de pagina para que se despache contra ellos. Todo fue tan evidente!!!. Lo importante: No pudieron ni podran con Pastoral:
Accion-reaccion. Saludos

Hecho y Derecho dijo...

Muy interesante discusión. Gran aporte el de Federico.
Les sugiero esta entrada sobre pastoral y alejandro de michelle: http://glorificaatuhijo.blogspot.com/2011/03/musica-pastoral.html

Eduardo Pollak dijo...

Alguien dibuja un cielo y quiere llegar a el, en un mundo donde todo se aferra a una misma realidad.
El clamor es mas potente que el cotidiano y mas dificil de comprender. A pesar de todo, el mensaje llega intacto a quienes quieren volar en esa magia, y que tambien son humanos.
//
Muy interesantes los comentarios. Gracias. Un saludo.

marito dijo...

Fede estoy con vos en esto acordate como me han bastardeado por escuchar y mantener en alto a Alma y Vida y ahora recogemos los frutos de una nuestra epopeya

Claudia dijo...

HOLA FEDE... te senti nombrar tantas veces en las reuniones.
Formo parte de uno de los varios grupos que hay en facebook.
GRACIAS por tus palabras.
Si te copas, date una vuelta x el grupo Pastoral, fusion de grupos
Venite un dia a cantar y a charlar
desde ya, BIENVENIDO !!!

patricio dijo...

che te cuento que estoy a favor de tu artìculo. y te paso un dato, tal vez te sirva, en el 1977 estuve en obras y el recital fue buenisimo!!!! un abrazo!!!
patricio.

setentista dijo...

No me parece tenga tanta importancia lo que publicaba E.I. Una revista para hippies, (pero de los que vivían con sus papis). Muy poco de música, para ellos lo mejor era la Mahavisnu. El imbécil de Petinatto alguna vez dijo que cuando estaba en Sumo cambiaba autografos por sanguches porque no tenía que comer. Y me parece que se los tendrían que haber cobrado.