miércoles, 28 de mayo de 2008

ESPECIAL MYRIAM STEFFORD - Segunda Entrega

Más de Myriam, en palabras de Raúl


"Debiendo estar en California, en el mes de Octubre Myriam Stefford decidió realizar ese viaje en avión. Eligió para ello no un avión comercial, con todas las seguridades que daban la potencia de los motores y la perfección de los aparatos, sino una pequeña avioneta de turismo, que se adaptaría más a la fragilidad de su figura.

En el mes de Julio del para mí fatal año de 1931, encontrábame con varios amigos en una estancia de Alta Gracia, que hoy lleva el nombre de la extinta aviadora.
Día ventoso y gris.

De Buenos Aires nos habían comunicado que Myriam había partido con su avioneta 'Chingolo' en dirección a Córdoba.

Seis horas después vimos perfilarse en el horizonte, luchando contra el viento, la silueta elegante de su avión. Era su primer vuelo de larga distancia. Con un sentido de orientación extraordinario, había llegado por primera vez a nuestro improvisado campo de aterrizaje.
Por la novedad del suceso hallábanse reunidos en el mismo, gran número de colonos con sus familias. Cuando se detuvo la ronca marcha del motor, corrimos hacia ella.
Seis horas en el comando con mal tiempo, en una frágil avioneta, eran ya una prueba arriesgada. Al saltar a tierra se detuvo asombrada ante la gente que la rodeaba; me preguntó quiénes eran, y al saberlo rehusó entonces acercarse a las casas, donde la temperatura agradable y alimentos la esperaban.
Por primera vez en mi vida contemplé detenidamente los hijos de mis colonos; pálidos, descalzos, cubiertos casi con harapos. Como sus padres, sus miradas eran humildes, y sus gestos de esclavos… y fue entonces cuando por primera vez sentí la vergüenza de todas las botellas de 'champagne' que había descorchado en mi vida a costa de la vida de los que me habían proporcionado el dinero para pagarlas.
Fue como ella quiso; y horas después, entregaba en propias manos, las ropas de abrigo que en Alta Gracia, en gran cantidad había adquirido. A esto agregó el dinero de su bolso. Desde entonces, en la estancia la llamaron: la madrecita.

En los pocos días que estuvo, se dedicó junto conmigo a visitar las viviendas de nuestros colonos; hombres rotosos, color de tierra, como los ranchos de adobe que habitaban, llenos de alimañas y suciedad. Ordenamos entonces que se hicieran las construcciones inmediatas de casas de material; baño, cocina, aguas corrientes; que se les proveyera de ropas, que se disminuyesen los arrendamientos y que se facilitasen medios para que adquirieran sus herramientas de labor, y los niños concurrieran a la escuela.

Así pasó por Córdoba Myriam Stefford, como en el celuloide pasan fugazmente las hadas buenas de los cuentos de niños."


(Extraído de "POR QUÉ ME HICE REVOLUCIONARIO" de Raúl Barón Biza)

Descargá las fotos coleccionables de Myriam Stefford:

http://www.mediafire.com/?lennn03xj9e

3 comentarios:

Jorge dijo...

Ampliamente superior a la primera entrega.

Qué excelente el texto de BB, qué expresividad tenía el viejo por el amor de Dios

Eduardo Rabassi dijo...

Hola Amigos de Barón Biza, entro a este blog buscando cosas no del padre sino del hijo.

No es que le tenga bronca a RBB (como cierto intelectual pelotudo al que ustedes tienen alguilado en este sitio, y me han hecho reir mucho) sino porque una vez tuve EL DESIERTO Y SU SEMILLA, lo presté y la persona a la que se lo había prestado se mudó de provincia. Conclusión... no vi más mi querida novela de Jorge Barón Biza.

La editorial Simurg parece no tener ningún interés en reeditarla (aunque fue el libro de su catálogo que más se vendió), y anda dando vueltas por Emule una versión en Acrobat realmente desastrosa de la novela, con los párrafos horriblemente cambiados que es una auténtica falta de respeto.

He descargado de este sitio un par de trabajos hechos por ustedes y se nota que le ponen un esmero impresionante, son super detallistas y han logrado devolverle a Raúl el brillo que indudablemente nunca debió perder, porque fue un excelente escritor. Sí, Ferrer de las pelotas, sí, Abraham menemista, Raúl Barón Biza era un capo. Aunque les duela.

Ustedes mencionan a Jorge Barón varias veces, supongo que tienen un buen concepto sobre su persona y sobre su obra.

Les digo todo esto porque ante la desidia de esta Argentina bruta, tinellizada y post-cacerolazos, seguimos exportando lo mejor y nos quedamos con la basura: el libro ya fue editado exitosamente en España y hasta traducido al italiano!!! sin embargo acá no se puede encontrar por ninguna parte, y Simurg sigue haciendo la plancha.

Yo quisiera que Amigos de Barón Biza tome cartas en el asunto, haciendo lo que mejor saben hacer, RESTAURAR RESPETUOSAMENTE UN INCUNABLE como solamente saben hacerlo ustedes.

Sé que es el sitio de Raúl, pero no me nieguen que Jorge no dio una mano para que ciertas cosas de su padre no se perdieran... creo que él también se merece un esfuercito para que EL DESIERTO Y SU SEMILLA no pase a engrosar el panteón literario argentino.

Gracias por todo y espero no haber sido demasiado extenso ni atrevido.

Los saluda

Eduardo

Jorge dijo...

Hola a todos

Merde!!
Un tiempito sin entrar y me perdí las dos entregas sobre Myriam Stefford en menos de 15 días.

Ambos excelentes aportes. Gracias a ustedes se está descorriendo el velo sobre sus vidas, en la medida que pueda comprenderse a una persona en sólo algunos (muchos) registros gráficos.

Pero antes de Amigos de barón Biza sólo existían el escamoteo y la tergiversación.

De nuevo gracias y adelante (llego tarde al trabajo, pero esta noche los bajo sin falta)

Saludos