viernes, 10 de octubre de 2008

Mussolini: ¿tirano cachondo?

Benito novelista. Tremendo.


Una cuestión que nos anda rondando en los últimos días es el “dilema Larry Flint”: ¿la libertad de expresión nos cabe a todos? ¿O es sólo para el que quiere comunicar un mensaje positivo, bello o ideológicamente sano para la mayoría?

Como lectores de Barón Biza, no seríamos coherentes si vamos en contra de esa premisa. Si protestamos contra los puristas que descalifican la obra literaria de Raúl (como revientan también a Soiza, Arlt o Walsh) resulta lógico que defendamos el derecho de cualquier persona a crear lo suyo. Tiene tanto derecho Cortázar a emocionarnos como Salzano a aburrirnos como gansos (para los que no conozcan a este último: aburrido, trilladísimo escritor cordobés, actual funcionario municipal).

El punto de la discusión se pone más picante cuando el creador es también un criminal. Hay gente que escucha las canciones de Charles Manson. Manson, uno de los asesinos más despreciables del siglo 20, recibe en su celda miles de cartas de personas que lo admiran, por alguna oscura razón. He escuchado la música de Manson, y duermo tranquilo; no hay ningún compositor genial detrás de la figura del tipo que nos privó de la belleza de Sharon Tate. Las canciones son una bosta.

Ya estaba enterado de que Hitler hacía dibujitos. Nada del otro mundo, pero se los suele ridiculizar porque vienen de la pluma de un genocida. Es cierto, son poco imaginativos. Se parecen a los borradores que hace el Príncipe Carlos para beneficencia. Pero concedamos que si el hombre se hubiera dedicado a dibujar, no habría tenido tiempo de matar tanta gente inocente.

Sólo para ver qué sale, nos habría encantado leer un Kama Sutra argentino escrito por Videla, un tratado de enología hecho por Galtieri, o un libro de cuentos para niños escrito por el padre Grassi.

Es extraño cómo los personajes nefastos de la historia dejan algunos retazos de humanidad que los muestra como simples individuos con una coctelera en la cabeza. Y que podrían haber utilizado sus vidas en cosas más provechosas (prefiero un horrendo dibujante que un calificado asesino).

Juan Jacobo Bajarlía, en un libro delicioso (“El placer de matar”) se ocupó de contarnos cómo sólo él sabía, los entretelones de la existencia de varios seres humanos que se comieron crudos a otros seres humanos. Eructo de por medio, el libro de JJB abrió varias cabezas.

Llegamos ahora a nuestro hombre en cuestión: Benito Amilcare Andrea Mussolini. No tan malo como Hitler, no tan siniestro como Videla, pero igualmente un dictador que mató a miles de personas que pensaban distinto. Es un tema muy delicado referirse a su figura, que todavía es controversial. Todavía no hay una condena unánime y definitiva, todavía hay mucha gente que no terminó de decidir si el Duce fue bueno, malo, o intermedio. Todavía me río cuando leo Mafalda y encuentro a Miguelito tirándole flores porque su abuelito lo adora.



Pucherito fascista, ragazzi!

¿Qué hay con Mussolini?

Están sus barbaridades militares, su autoritarismo con aceite de risino, su alianza con Hitler, sus inmensas contradicciones. Y están, por otro lado, sus discursos histriónicos y bufonescos, los brazos en jarra y la cara con pucherito fascista. Y su final tremendo, indigno, la forma bestial en que se ensañaron con el cuerpo de un hombre enfermo y derrotado. Nunca vi imágenes más fuertes, y menos todavía puedo compartir esa alegría macabra de cagar a patadas a un muerto, mearlo, colgarlo de las patas como si fuera una res. El autoritarismo no es lo mío y la violencia tampoco, sea quien sea el que la ejerce. No me interesa esa clase de “justicia” (por favor, que se entiendan las comillas).


Pero volviendo al Duce, el hombre dejó una pila de escritos. Entre ellos, una novela erótica llamada “Claudia Particella, la amante del Cardenal”. Cuando la vi en un negocio de antigüedades, pensé: “¿Un facho hablando de las tetas de una mujer? ¡Quiero esto ya mismo!”. Y el libro se vino a casa conmigo.

Créase o no, el hombre no lo hace mal. La novelita es folletinesca pero no aburre. Mussolini quiere contar una historia, y eso es lo que hace. No le gustan los curas, y eso queda claro. Poco más hay para decir.

No me toca a mí emitir un juicio sobre la figura histórica de Benito Mussolini. Ni siquiera sobre la de Hitler, con la expresa salvedad de que uno de los integrantes de Amigos de Barón Biza es judío; eso ya da una idea de lo que yo mismo pienso sobre ese tema.

La restauración digital de un libro de Benito Mussolini no implica compartir ninguna de sus ideas; tampoco implica admirarlo como podemos admirar a Raúl Barón Biza como escritor. Si la figura de este hombre te resulta repugnante, sos libre de no leer este libro y esperar a que pongamos algo menos áspero.

Si querés formar una opinión sobre Mussolini como escritor de ficción, probablemente te interese descargarlo.


Este sitio restaura incunables, sean de quien sean. Que cada quien forme su opinión con un punto de vista adulto y, sobre todo, con un libro de historia al lado para no confundir ni glorificar cualquier cosa, por más simpática que se presente a primera vista.


“La amante del Cardenal” de Benito Mussolini va a estar disponible el 10 de noviembre para descarga directa y gratuita.

Vos sabrás.

4 comentarios:

Castro/Lalín dijo...

Muchachos, no se preocupen. Quiero decir, que no es necesario que den tantas explicaciones. Hay editoriales que publican a vulgares ladrones y asesinos que hoy siguen con vida- y totalmente impunes- como ser: Miguel Bonasso (Diario de un clandestino), Mario Firmenich (Eutopía, una alternativa al modelo neoliberal),etc.
Es más, en la feria del libro 2008 pude apreciar más de 3 stands en donde vendían "Mi lucha" y al preguntarles qué tal se vendía me dijeron "Como pan caliente". Creo que se entiende bien clarito que el interés de ustedes es netamente literario y detectivesco. Celebro su causa y espero con ansias el folletín del Duce (esperando que no sea tan aburrido como Mi Lucha). Saludos.
Raúl Castro.

PD: Cuándo publicarán Todo Estaba Sucio?
Viva la liberta de expresión y pensamiento.

Maximiliano Depiante dijo...

Bravisimo, no se podia esperar menos de los amigos de baron biza. Yo tambien espero el folletin y tambien espero que sea menos aburrida que mi lucha.
Un abrazo grandote

ana maria parente dijo...

Bueno ,no confundir a Mussolini ,Manson,Videla con el pobre Raul Baron Biza este ,en mi entender era un OTELO PARANOICo.
Hay un refrán ,ya que estamos retro:"Un perro del hortelano ,no come ni deja comer al amo".
Te dejo viuda m'hija pero quedo seguro que no te van a mirar más.Así de simple.
Por eso les digo mal ejemplo para estos momentos en que la mujer lucha por hacerse repetar en todo sentido.

Anónimo dijo...

Estás meando fuera del tarro, nadie toma a BB como un ejemplo personal, sino que todos los que entramos a este blog lo hacemos para leer sus libros, que son excelentes.

Y Clotilde Sabattini tampoco es ejemplo para nadie: una soberbia hipócrita al igual que su viejo. Leé TODO ESTABA SUCIO y vas a ver cómo fueron las cosas en realidad, ahí Raúl dice su versión de los hechos.